| Okupas, fiestas, mentiras y cintas de video |
 

Notícia extreta de: BCN-Indymedia

Opinió de "Winston Smith"

La máquina de la manipulación no ha fallado en este mes de Agosto. En primer lugar, a mucha gente le sorprendió que los disturbios en Gràcia al desalojar la plaza de Rius i Taulet fuesen provocados por dos mil okupas (insólito!), pero la prensa, lejos de consultar varias fuentes dijeron “amén” a la versión policial, la cual, no entendiendo como turistas y demás transeuntes vacíos de ideología pudieron responder de esta manera, optaron por la vía fácil, Al-Qaeda quizá no cuele, acusemos a los okupas. Una gran labor de profesionalidad, si se me permite ironizar. Evidentemente, la versión del colectivo afectado se ignora; la noticia ya está montada y resulta de gran interés político para el Concejal del distrito Ricard Martínez, responsable de la prohibición de unas fiestas alternativas que no ha podido comprar

En el segundo día de carga policial, aun viendo las imágenes con turistas borrachos lanzando piedras, intentaron colar de nuevo la relación okupa-violencia en la que tanto se insiste desde los medios de comunicación. Hay que invertir la impresión de las imágenes: los turistas deben ser buenos, los okupas deben ser malos. Por suerte, este intento tuvo poca credibilidad y restó veracidad a la versión del primer día.

Así pues, llegó el último día cuando la asamblea de fiestas alternativas es alertada de la detención de dos personas que transitaban apaciblemente por la calle, dejando libres a tres de sus amigos y amigas. Casualidad que las personas detenidas coinciden con lo que los agentes de la autoridad llaman “estética antisistema”. La sorpresa va cada vez más en aumento cuando se sabe que los cargos que se les imputan son los desórdenes del segundo día. Aumenta el vértigo cuando se conoce también que la detención se produce porque a un policía ¡¡¡“le suenan sus caras”!!!. Cuan sangre fría hay que tener para memorizar caras durante un enfrentamiento violento y mantenido a cierta distancia, pero en un acto de buena fe, vamos a suponer cierta la frialdad y vista aguileña del agente. Durante el interrogatorio se les comenta que tienen un vídeo que lo demuestra todo, a lo que responden que les gustaría verlo, dado que aquel día ninguno de ellos se acercó a menos de quince kilómetros de Gràcia y, lógicamente, no pudieron participar en la respuesta al desalojo. Evidentemente, tal vídeo no existe y los imputados declaran su inocencia engañados en comisaría, donde les afirmaron que de esa manera saldrían antes del infierno que estaban viviendo.

Ratifican su declaración de inocencia ante el juez sin que la acusación pueda presentar ninguna prueba, tan solo el testimonio de las fuerzas del orden que aseguró verlos montando una barricada de tres contenedores y prenderles fuego, además de causar destrozos a varios ciclomotores, todo ello en cinco minutos y, recordemos, sin que el agente de buena vista y excepcional sangre fría les quitase el ojo de encima en ningún momento pese a la lluvia de botellas, claro. Pero ya no importa, el efecto buscado ya se ha conseguido:

1. Mediáticamente se ha vuelto a relacionar la violencia con el movimiento okupa.

2. La policía ha demostrado su efectividad ante la opinión pública, que se lo cree todo gracias a unos periodistas incompetentes y sus jefes fieles a la directriz social-republicana que gobierna en Ayuntamiento y Generalitat.

3. El consistorio consigue demostrar que estuvieron acertados al prohibir las fiestas a “los violentos alternativos que lo cuestionan todo”.

4. El movimiento okupa se sigue desangrando pagando abogados y sanciones, impidiendo consecuentemente el desarrollo de proyectos sociales que incomodan a los que ostentan el poder.

Existe el delito y su castigo, a callar y a dormir, y nada de preguntar. Si nos portamos bien podremos salir a comprar para ser felices en un supercentro comercial en nuestra bonita ciudad-diseño supertolerante y superdemócrata en la que la hipocresía está de oferta.

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25 Agost 2005. Prat Llobregat