|Todos padecemos las prisas y las estrecheces del Plan Delta.|

 

Enviat per: Jose Garcia (DEPANA)

Todos padecemos las prisas y las estrecheces del Plan Delta.   Si alguna personal quiere pasearse durante estos días por el Delta del Llobregat, tendrá la oportunidad de ver un paisaje que se aproxima mucho al del día después del final de cualquier guerra. La tierra, los campos, los aiguamolls, los bosques, están arrasados. El trasiego de maquinaria pesada y camiones bañera es constante, en el delta, prácticamente no hay piedras, pero se podría decir que no dejarán piedra sobre piedra. Uno de los problemas más relevantes que presenta el llamado Plan de Infraestructuras del Delta, lo constituye la escasa dimensión física del territorio sobre el que se pretende ubicar un gran número de infraestructuras. El resultado es que las infraestructuras están quedando encorsetadas las unas contra las otras y entre ellas y las zonas urbanas, hipotecando las perspectivas de futuras ampliaciones, y restándole expectativas de crecimiento, y atractivo para el capital privado. La otra consecuencia de las estrecheces que padecen las infraestructuras, es que las obras se estorban las unas a las otras, de tal forma que en los próximos meses, con la ampliación del puerto, al 25% de su ejecución, el desvió del rió Llobregat, al 50%, la ampliación del aeropuerto, al 15%, el próximo comienzo de las obras del TGV en la comarca, con lo que ello representará. Todo, aderezado por una multitud de obras colaterales de menor escala, pero de impacto relativamente significativo. La comarca puede llegar a quedar colapsada, el Plan podría morir de éxito. El dia crucis que nos esta tocando padecer a los ciudadanos a causa de la miopía de los políticos de la zona, a adquirido estos días relevancia pública, a causa del accidente provocado por un camión de las obras de ampliación del aeropuerto, que ha destruido un puente de la Autovía de Castelldefels. Además de congratularnos porque el accidente no ha provocado victimas mortales, debemos decir, que ya se veía venir, hace tan solo unos meses otro camión en las mismas circunstancias derribo uno de los grandes carteles de señalización luminosa de la zona. Desgraciadamente, tras las desagradables experiencias que han comportado las obras del TGV en el tramo construido y en el que se está construyendo, mucho nos tememos, que las prisas de los políticos por inaugurar, la pagarán obreros con sus vidas, mientras el resto de ciudadanos haremos cola en las carreteras, y luego los volveremos a votar.

SOBRE LA LAPIDACIÓN DE 100 HECTARIAS DEL CAUCE DE UN RÍO EN CATALUNYA.

  Según todos las definiciones realizadas por los convenios internacionales relativos a la preservación de los espacios naturales, el lecho de un río es una zona húmeda. Estas mismas definiciones han sido transpuestas, tanto a la legislación estatal, como a la catalana, y muy especialmente en la LEN, Llei d´Espais Naturals. Un río constituye una zona húmeda, y la destrucción de 3 kilómetros del lecho de un río, no se había ejecutado, en este país, desde los más oscuros tiempos de la dictadura. Con el objetivo de evitar una actuación que pudiera ser constitutiva de un delito ecológico, desde el grup parlamentari de ERC, se ha presentado, en el parlament, una propuesta no de ley, para conservar los tres últimos kilómetros del lecho actual del río Llobregat, desde el puente de Mercabarna hasta el mar, evitando que sea enterrado, y se conserve como un espacio público, algo análogo a lo que, en los años 60, las cortes franquistas aprobaron para el antiguo lecho del río Turia. La propuesta ha sido rechazada. Parece ser, que la mayoría de grupos parlamentarios consideran, que las leyes que ellos mismos han aprobado, deben ser aplicadas en función de las circunstancias socio económicas circunstanciales. No obstante, lo que más nos ha sorprendido, es que el grupo parlamentario que se autodenomina ecosocialista, se posicione, tan claramente con la derecha, en este tema concreto, parece ser, que el ecologísmo, algunos, lo aplican según el interés de su partido.

 

Jose Garcia-DEPANA. Abril 2003