|Els pagesos alerten que el TGV “escanyarà” les darreres terres de conreu del Baix|
 

Notícia extreta de: El periodico

Los agricultores temen el paso de la línea de alta velocidad por el Parc Agrari del Baix Llobregat

El ferrocarril contribuirá a estrangular las últimas tierras de cultivo.

Pau Arenos, Barcelona. El Periodico de Cataluña

Al igual que otras carnosas tierras del Baix Llobregat, los cultivos del labrador Miquel Reverter han sido mordisqueados por sabandijas de distinta naturaleza. Una autopista, crótalo oscuro y venenoso, dio dentelladas a la finquita y el crecimiento urbano de Sant Vicenç dels Horts acabó por desgarrarla. El cuerpo ha perdido tres hectáreas.
En el horizonte amenaza el AVE, deslumbrante como una guadaña. Hace varias generaciones que los Reverter fueron sembrados en la vega, pero ha sido Miquel el que ha visto cómo se esfumaba el suelo: "Mis planteamientos no son idílicos, de somniatruites. Quiero el patrimonio, la propiedad de la tierra y no el dinero de su venta".

3.500 hectáreas

El caso de Reverter da ejemplo de los atropellos que soportan los 800 campesinos periurbanos, y terminales. El Parc Agrari del Baix Llobregat (el único que existe en España) es el vergel definitivo, que podría perecer entre los tentáculos de la pulposa metrópolis. Muchos barceloneses ignoran que entre El Papiol y el delta del Llobregat, siguiendo las orillas minerales del río, hay 3.500 hectáreas en las que crece el verde, cercadas por endémicas plantas de pisos, donde maduran 730.000 habitantes. Frutales en el valle y hortalizas entre los dedos abiertos del delta.

Una horca de carreteras y autopistas aprisiona esa garganta fluvial. Y también un cordón de gasoductos y acueductos y vías de tren. Y polígonos donde se espesa la manigua industrial. Y la amenaza permanente de las nuevas edificaciones, ácidas como eucaliptos. Y, como última e indestructible plaga, la migración del AVE, que grazna desde Europa.

"Ante esas agresiones, el payés es poca cosa", se duele Antoni Romagosa, presidente del sindicato agrícola de Sant Feliu.
El Parc fue creado en 1998 gracias a la fecunda unión del Consell Comarcal, la Diputación, la Unió de Pagesos y 14 municipios germinantes. Se protege la tierra, pero a quien habría que conservar es al que la trabaja, en peligro de extinción. En Doñana apenas quedan linces ibéricos y en el Baix Llobregat corre grave riesgo el agricultor común.
"Los payeses somos como los indios. Y ésta es la reserva. Nos van recortando territorio", satiriza Romagosa, secado al sol desde los 16 años: "Conocí la fuerza animal y he conocido la mecanización, pero nunca pudimos competir con las industrias y sus sueldos". Y el AVE, pájaro metálico y picoteador? "Una cosa más. La última".

Montse Lligadas, técnica de Unió de Pagesos, criada entre los campos de Viladecans, ofrece una metáfora con clorofila: "El AVE es otro corte en el árbol". Según las promesas, el tren de alta velocidad atravesará el parque sobre un viaducto: "Si no es así, partirá uno de los espacios importantes y se comerá más suelo".

Reverter, coordinador comarcal de Unió de Pagesos y vocal de la comisión ejecutiva del Parc, desgrana los apuros del área verdegrís: "La propiedad está fragmentada; la tierra, agotada; hay problemas de contaminación, de agua... El AVE? Si aquí ya no cabe nada más! La clave es que la Administración defina qué quedará del espacio agrícola".

Para salvaguardar este santuario de la alcachofa es forzoso que sea aprobado el Plan Especial de Ordenación. "Que se blinde la zona para asegurar su permanencia. Si el agricultor no tiene garantías, no invertirá", truena Reverter. Algunos labriegos, con un abatimiento sin remedio, quieren vender su trozo de penitencia cultivable.
Avanza, y va segando, la guadaña del AVE.

http://www.todotrenes.com/Noticias/verFichaActualidad.asp?Actualidad=151

El periodico

Juliol 2004. Baix Llobregat